Rhein II – La foto más cara del mundo.
Una imagen inmensa y alargada del río Rhin, de 363 centímetros de largo y 185 de alto, se ha convertido en la foto más cara del mundo jamás vendida. La instantánea Rhein II del artista y fotógrafo alemán Andreas Gursky fue vendida el viernes pasado en la casa de subastas Christie’s de Nueva York por 4,3 millones de dólares, más de 3,2 millones de euros, según se ha hecho público este lunes. En la foto solo se ven, en líneas rectas, las dos orillas de color verde, y el río y el cielo, ambos de un indefinido color grisáceo. Expertos los califican como “una obra maestra” y un “homenaje al río Rhin”.
Gursky nació en Leipzig en 1955. Hijo único de Willy Gursky, un fotógrafo industrial que le contagió su pasión y profesionalismo, frecuentó la escuela de Otto Steiner, en Essen, y se formó con los maestros de la neue Sachlichkeit (nueva objetividad) Hilla y Bernd Becher, conocidos por sus series de edificios industriales, tanques y galpones registrados con una óptica neutra en fotografías blanco y negro, ya legitimadas como clásicos del siglo XX. Al comienzo, Gursky siguió el modelo Becher, pero su obra dio un vuelco radical luego de un viaje a Japón, a mediados de los años noventa, cuando capturó escenas en la Bolsa de Tokio con los operadores en el fragor de la jornada bursátil. Al hacerlo, combinó el glamour de la fotografía comercial; la herramienta -poderosa para sus fines- de la manipulación digital y el gran formato como marca de identidad. Las series buscan agotar un tema desde diversos ángulos, son narraciones visuales, como las tomas en boxes durante una carrera de Fórmula 1, en los circuitos de Nurburbring y en Shanghai.
La foto que ahora es la más cara del mundo fue tomada en 1999 a orillas del río Rhin en Alemania. El propio fotógrafo ha explicado que lo modificó digitalmente, “eliminando todos los elementos que me estorbaban”. Rhein II es la reproducción más grande de una serie de seis fotos sobre el río y ha sido expuesta ya en museos como el MOMA de Nueva York y la Tate de Londres.
La foto más cara hasta ahora era un retrato de Cindy Sherman, realizada en 1981, de una joven que fue vendido en mayo de este año por 2,8 millones de euros, también en Christie’s.
Me parece una tomadura de pelo, o eso, o es que la gente ha perdido objetividad y sentido creativo. No veo diferencia de calidad entre esa foto y cualquiera de las que pueda hacer un viandante cualquiera, pero para colmo la del vandante tendria mas merito porque para conseguir eso no le seria necesario retocar nada. para el proximo concurso voy a presentarme yo con una foto de mi perro meando y la voy a llamar la llamada de la naturaleza. TRISTE
estoy como tu y la verdad ahora parece que no entiendo nada de arte